Hace mucho tiempo que no escribía algo acá. Pero ya era hora. Hoy manejaba de vuelta de la universidad después de la prueba de Clínica Mayor (uf!, las fotos, WTF!!!) y no sé si era la felicidad de haber salido de las 4 pruebas que tuvimos en los últimos días, pero me sentía muy bien. A pesar de haber dormido sólo 3 horas, por estudiar las malditas e interminables enfermedades claudicógenas del equino, el día estaba precioso y había un viento demasiado rico que levantaba todas las hojas del suelo. Cuento corto, me encanta el Otoño, porque el cambio de las hojas de los árboles me recuerda que todo tiene su ciclo, su momento, y que aunque todo esté mal, sólo hay que tener paciencia, esperar que el otoño se lleve todo lo malo y pensar en que en un tiempo más, la primavera nos traerá nuevas cosas.
Sorry por la poesía barata, pero es lo mejor que puedo hacer después de la semana infernal que acaba de pasar y de las varias neuronas que han pasado a mejor vida por sobredosis de cafeína, de Ginkgo Biloba, Noni y todos los demás suplementos naturales que probé diciendo “por si acaso…”. Menos mal que ya pasó (creo) la parte más dura del semestre, por lo menos para mí.
Es cierto que quedan todavía 4 pruebas, dos exámenes por lo menos, incluyendo el temido, para muchos, examen oral de Clínica Menor. Pero no importa, porque hoy reviví un poco, me siento bien, dormí un par de horas de vuelta de la u y estoy lista para las pruebas que siguen.
Y por primera vez en varios días me quedé hasta “tarde” (léase 11 pm... patético!) viendo una película en vez de estudiar hasta antes de dormir. Y eso es un muy buen comienzo…
Sorry por la poesía barata, pero es lo mejor que puedo hacer después de la semana infernal que acaba de pasar y de las varias neuronas que han pasado a mejor vida por sobredosis de cafeína, de Ginkgo Biloba, Noni y todos los demás suplementos naturales que probé diciendo “por si acaso…”. Menos mal que ya pasó (creo) la parte más dura del semestre, por lo menos para mí.
Es cierto que quedan todavía 4 pruebas, dos exámenes por lo menos, incluyendo el temido, para muchos, examen oral de Clínica Menor. Pero no importa, porque hoy reviví un poco, me siento bien, dormí un par de horas de vuelta de la u y estoy lista para las pruebas que siguen.
Y por primera vez en varios días me quedé hasta “tarde” (léase 11 pm... patético!) viendo una película en vez de estudiar hasta antes de dormir. Y eso es un muy buen comienzo…

1 comentario:
No puedo creerlo!!! actualizaste tu blog!! aaah!!!
El otoño es la raja, pero me gusta 1000 veces más la primavera, sobretodo porque marca el inicio del fin del año, jaja.
Es cierto, lo peor ya pasó, pero no es excusa para bajar la guardia, queda el último aliento!
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